Nuestra historia

Nuestra historia

L’ANAGARCIA nace del amor por la tierra, por nuestras raíces familiares y por una región única: el Matarraña. Nuestra pequeña explotación agrícola se encuentra entre olivos y almendros, donde tradición, naturaleza y pasión se entrelazan en cada rincón.
Detrás de este proyecto hay una historia personal: la recuperación de las tierras de nuestro abuelo, un hombre de campo que trabajó con sus propias manos estos campos. De él heredamos el valor del esfuerzo, el respeto por la naturaleza y el orgullo de ser agricultores.
Hoy damos vida a esa memoria, reinventándola: una agricultura consciente, ecológica y comprometida con el mañana. Y porque nada sustituye la experiencia directa, abrimos nuestras puertas a quienes deseen comprender, ver, sentir y compartir.

Volver a los orígenes

Me llamo Hervé Colera Planchat. En 2020, tomé la decisión de retomar la finca agrícola de mi abuelo, situada en el corazón del Matarranya, en Aragón.
Este proyecto, al que llamé L’Anagarcia, es un renacimiento: una forma de dar nueva vida a un legado familiar a través de una agricultura respetuosa, moderna y profundamente humana.

Una vida dedicada a la tierra

Hoy me dedico plenamente como joven agricultor, cultivando con pasión 30 hectáreas de tierras, de las cuales 15 están destinadas al cultivo de olivos y 15 al de almendros.
Cuidar estas tierras familiares y verlas evolucionar al ritmo de las estaciones se ha convertido en mucho más que una actividad profesional: es una verdadera vocación.